Medicamentos genéricos y medicamentos de marca

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un medicamento genérico es un medicamento con las mismas características que otro medicamento cuya patente ha caducado y que se denomina “medicamento de referencia”. Se deben realizar una serie de estudios para demostrar que el medicamento original y el medicamento genérico son equivalentes e intercambiables.

Es decir, un medicamento genérico es aquel vendido bajo la denominación del principio activo que incorpora (por ejemplo formoterol), siendo bioequivalente a la marca original, es decir, igual en composición y forma farmacéutica y con la misma biodisponibilidad. Puede reconocerse porque en el envase del medicamento genérico en lugar de un nombre comercial figura el nombre de la sustancia de la que está hecho, llamada principio activo (por ejemplo formoterol), seguido del nombre del laboratorio fabricante. En España se añaden las siglas EFG (Equivalente Farmacéutico Genérico), y en otros países se añaden las siglas GI (Genérico Intercambiable).

Un medicamento genérico se puede empezar a fabricar una vez haya vencido la patente del medicamento de marca correspondiente, siempre y cuando reúna todas las condiciones de calidad y de bioequivalencia. Además, el medicamento genérico (formoterol) debe ofrecer la misma seguridad que cualquier otro medicamento. Todos los fármacos aprobados por un Ministerio de Salud o autoridad sanitaria que tenga dicha tarea, han de pasar por los mismos controles de calidad, seguridad y eficacia.

Ventajas

Un medicamento genérico tiene como ventaja principal frente a un medicamento de marca, un coste de fabricación inferior. El medicamento de marca es más caro porque requiere inversión en investigación, desarrollo y promoción; el medicamento genérico (formoterol) en cambio, al estar fabricado con la patente de otro medicamento, no necesita invertir en I+D. A parte de la ventaja del precio, estos medicamentos cumplen con los mismos registros sanitarios que los medicamentos de marcas y tienen la misma eficacia sobre el organismo.

En España, existe un precio de referencia desde el 1 de Noviembre de 2011 que obliga a bajar las marcas a precio genérico. Por lo tanto, en España no hay diferencia de precios entre los fármacos del mismo grupo de referencia. En España vale lo mismo un genérico (formoterol) que su respectiva marca comercial.