Ryanair deja Alicante sin vuelos nacionales de bajo coste

El aeropuerto de El Altet ha perdido en los últimos tres años prácticamente todos los vuelos baratos que mantenía con ciudades españolas, debido a la falta de demanda y la reducción de las subvenciones económicas que recibían la compañías.

La desaparición desde el domingo de la ruta que mantenía Ryanair con Barcelona da la puntilla a una terminal que ha visto desaparecer desde 2010 las conexiones directas con Santander, Asturias, Vigo, Sevilla, Málaga, León, Menorca, Valladolid y Zaragoza, gran parte de las cuales se han trasladado, paradójicamente, al vecino Manises. El Consell mantenía una subvención de 1,5 millones de euros al año para promocionar la Comunidad en los aviones, que no estaba vinculada a una oferta concreta de destinos, pero no la ha renovado.

En estos momentos, el único vuelo «low cost» es el que opera Ryanair con Santiago de Compostela, prohibitivo en precios en temporada alta. Según datos del ente público Aena, el 84% de las operaciones en Alicante son ya vuelos internacionales, por el 16% nacionales. Porcentaje que caerá aún más cuando comience a circular el AVE con Madrid el próximo verano.

A Sevilla desde el aeropuerto de Manises y desde diez euros los boletos de avion si se compra hasta la medianoche de hoy. Esta es la oferta que anunció ayer la compañía irlandesa Ryanair tras culminar su traslado a Valencia del 90% de la programación de rutas nacionales que mantenía en el aeropuerto de El Altet, y que ha ido recortando en los últimos tres años por la falta de demanda y, sobre todo, la retirada de las ayudas que recibía de los gobiernos autonómicos. Ryanair, que esta temporada alta –desde el domingo a finales de octubre– vuelve a apostar por El Altet con 46 destinos extranjeros a la semana, aunque sólo uno será nacional (Santiago) ha sido la única aerolínea que operaba este segmento del mercado aéreo, del que llegó a tener hasta 8 vuelos con España en programación. Hoy sólo opera uno y, por otro lado, no ha habido ninguna aerolínea que asumiera los enlaces cancelados en Alicante. En estos momentos, la irlandesa vuela a Santiago de Compostela; Iberia a Madrid; Air Nostrum a Bilbao y Vueling a Barcelona.

La alemana Air Berlin opera todos los días con Palma en una especie de «puente aéreo» para trasladar pasajeros a la base que tiene en la isla. Los fines de semana hay conexiones con Canarias, y el resto de las operaciones nacionales son chárter y vinculadas a los viajes del Imserso.

El tráfico aéreo en Alicante se mantiene, por tanto, gracias al atractivo que tiene la Costa Blanca entre los turistas extranjeros, algo que le va a permitir recuperar este año 500.000 pasajeros, paliando así el descalabro sufrido en 2012 cuando la terminal perdió un millón de usuarios. El mercado aéreo en Alicante está prácticamente copado por los extranjeros que suponen un 84% del tráfico total y deja al nacional en el 16%.

La disminución de los vuelos directos con España se explica, según fuentes de Aena, por la progresiva desaparición de los enlaces con Madrid (algo imparable con la próxima llegada del AVE) y ha reforzado el papel internacional de un aeropuerto cuyos vuelos nacionales son ya cas testimoniales y muy enfocados al fin de semana.

Sólo se mantienen los enlaces directos y diarios con Madrid (Iberia Express), Barcelona (Vueling) y Bilbao, éste último operado por un avión de 50 plazas de la compañía Air Nostrum. La ruta regular con Ibiza aparece y desaparece según la temporada, y ya no queda ni rastro de vuelos que en su día iban llenos como los enlaces con Sevilla y Zaragoza, éste último, justificado por la fuerte subvención que recibía Ryanair del gobierno de Aragón, que prácticamente pagaba el vuelo.