Hoteles de playa para niños: lo mejor para disfrutar siendo adultos

El sector turístico sigue en fase de profunda especialización, ajustando cada vez más sus productos a una tipología de viajero concreta y trabajando al máximo todos los servicios, actividades y atenciones especiales para ese segmento específico. Uno de los ejemplos más claros que existen en la actualidad es la transformación de los hoteles familiares en hoteles para niños: potenciando más las atenciones hacia los más pequeños, permitiendo así a los padres disfrutar de más tiempo libre, más vacaciones a su aire.

Una buena muestra de esta nueva tipología de hotel (que, en realidad, ha existido siempre, solo que un tanto difuminada, ya que los alojamientos para familias abarcaban demasiado sin concretar) son los que conforman el portfolio de Olé Hoteles. Su Olé Olivina Lanzarote o el Olé Tropical Tenerife representan un establecimiento vacacional perfecto para los que viajen con niños y quieran un hotel que les dé un servicio completo y especial para los pequeños de la casa.

Prestar atención a los niños es, de forma casi indisoluble, ganar tiempo para regalar a sus padres. De este modo, una familia que se decante por un hotel especializado en niños en destinos como Mallorca, Ibiza, Canarias o Andalucía siempre tendrá una experiencia mejor y personaliza que en un hotel para familias genérico donde los servicios son más generales y están más orientados a gustar a todos sin dar soluciones concretas a cuestiones específicas.

Cierto es que el servicio de miniclub se conserva en unos y otros, sin embargo, en un hotel para niños, los horarios suelen ser más flexibles, los grupos suelen abarcar más edades y desde más pequeños, las instalaciones están más preparadas para el disfrute cómodo de los críos y, de forma diferenciada, se dedican ciertas áreas a los adultos, para brindarles relax mientras los niños se divierten.

Más equipos de monitores, más actividades dentro y fuera del hotel, menús especiales y divertidos, salas de juegos y guarderías con canguro incluso para las noches… Niños entretenidos, padres relajados y felices. Poco a poco los servicios que se aportan se van perfilando y el resultado, por ahora, está siendo todo un éxito.

Además, como se puede ver en el siguiente vídeo del hotel en Puerto del Carmen Olé Olivina Lanzarote, los hoteles para niños no son excluyentes, es más, en ellos los que viajan en pareja o con el grupo de amigos pueden disfrutar mucho mejor de sus espacios y momentos de tranquilidad, sin necesidad de compartir constantemente las distintas zonas del hotel con los más pequeños.

De este modo se gana intimidad para los mayores sin prescindir de la atención y diversión que necesitan los huéspedes más pequeños.